Te has puesto a pensar, ¿Cómo sería tu vida, si tuvieras que cambiar de casa, ciudad o dejar tu vida atrás para comenzar una nueva? O pensar, ¿En que podría suceder en tu ultimo día antes de mudarte? En realidad, son pocas las personas que se detienen a pensar en ello.

descargaMe llamo Carlos, soy alto, atlético, cabello castaño, de 16 años de edad. Estudio cuarto año y siempre he sido amante de los deportes. Mi vida comienza a cambiar desde el día en que mis padres me hablaron de mudarnos a otra ciudad, mi padre había sido transferido al hospital principal de Valencia. Al recibir esta noticia, de inmediato llame a mi mejor amigo para contarle, pero no lo tomo muy bien.

Matías es mi mejor amigo desde que tengo memoria. Él y yo hemos estudiado juntos desde que íbamos al preescolar, desde entonces, pertenecemos al equipo de natación del colegio, pero desde aquel día, no me habla.

No me entristecía el hecho de cambiar mi vida sino el no ver más a Matías, era algo por el cual, no podía dejar deimages (2) pensar en él. “Existen los medios de comunicación como las redes sociales o el teléfono, puedes seguir en contacto con él de esa forma”, me dijo un día mi mama. Sí, eso era cierto, pero no es lo mismo.

El ultimo día en la ciudad de Mérida, me desperté temprano y llame a casa de Matías. “Él no se encuentra, salió muy temprano de casa, me dijo que se sentía mal por tu partida y quería estar solo”, me dijo su mama. Cancele la llamada, camine sin ánimos hasta mi habitación, entre en ella, me acerque a la cama y me deje caer sobre ella con la mirada al techo. Aquellas palabras me hacían sentir más triste de lo que estaba.

Durante mucho tiempo había dejado que mi imaginación recreara aquellas escenas eróticas con Matías, mi mente en solo cuestiones de segundos creaba la imagen de una escena sexual donde el personaje principal era él. Matías me gustaba desde que era niño, pero nunca me he atrevido a confesarlo por miedo a perder nuestra amistad, así que decidí mantenerlo en secreto.

Todas aquellas noches en las cuales me encontraba sobre mi cama, mi imaginación iba mas allá de los limites, ya no solo era una simple imagen ahora mi cuerpo era poseído por el éxtasis y el placer, que producían en mí una reacción inexplicable, dejando sobre mi abdomen y pecho un mar de experiencias las cuales eran cubiertas bajo una noche de placer.

Aquellas noches cuando dormía junto a él, mi cuerpo experimentaba otro sentir, un deseo tan penetrante el cual absorbía mi cuerpo. Cada vez que Matías recorría la habitación tan solo usando sus bóxers, no podía dejar de observar aquel cuerpo majestuoso y definido por el entrenamiento diario de la natación.

Aun tendido en mi cama con la mirada a un lado, recordaba todos aquellos momentos vividos a su lado, entonces, una leve sonrisa se dibujo en mi rostro pero se fue desvaneciendo lentamente, no podía creer que nuestra historia estaba llegando a su fin. Tenía que hacer algo para que siguiéramos juntos a pesar de la distancia, hemos sido amigos por mucho tiempo y no podía perderlo, entonces, me acorde, sabia donde estaba Matías en ese momento, me levante de mi cama y Salí en su búsqueda.

La calle estaba un poco desierta así que logre caminar con rapidez, a media hora de mi casa, hay un sendero, este conduce a un gran bosque, donde su naturaleza es fresca y verde, desde el bosque se puede ver la ciudad entera, era de verdad una hermosa vista. El viento era frio, ahí se podía oír con facilidad todo tipo de sonidos. Llegue a un espacio grande el cual dejaba ver a través de los arboles pequeños rayos de luz, estos lograban pasar entre las hojas. Permanecí de pie en silencio observando el lugar, ahí con las piernas cruzadas y las manos sobre la grama, estaba Matías, lo mire, su rostro enrojecido dejaba rastros de aquellas lagrimas que habían recorrido su piel.

11296851_836385473076680_1581788781_nMatías me observaba con tristeza mientras permanecía tendido sobre la grama, “¿Cómo me encontraste?, no le dije a nadie donde iba a estar”, me dijo en voz baja. “Soy tu amigo, te conozco muy bien y sabría donde encontrarte”, le dije. Una leve sonrisa apareció en su rostro. Camine hacia él, me senté a su lado. Comenzamos hablar, recordamos todas aquellas aventuras que habíamos tenido desde niños, aquel bosque era el mejor recuerdo de todos, ya que en él fue donde comenzó nuestra amistad. Comienzo a pensar en lo que sentía por él, así que tome la decisión de decirle, gire mi rostro hacia él y nuestras miradas se encontraron, sus ojos eran de un color miel intenso que brillaban fuertemente a causa del sol, los observe por unos segundos, sin decir una palabra. Después de unos minutos me di cuentas que nuestras miradas estaban hablando por si solas, su mirada dejaba relucir aquellos sentimientos hacia mí. El deseo de tenerlo entre mis brazos comenzó a invadir mis pensamientos.

Matías no dejaba de observar mis ojos, hasta que su mirada se enfoco en mis labios, sin pensarlo, se acerco a mí para besarme.

besos-historiaSus labios eran suaves y con pequeño aroma a menta, podía sentir mi corazón dentro de mi pecho, mi respiración era un poco agitada por los nervios. La respiración de Matías era entrecortada, su cuerpo temblaba sin control. El deseo de estar con él crecía en mí, y más aun al sentir sus labios contra los míos. Mis manos comienzan a acariciar aquel magnifico cuerpo, sus brazos y abdomen producían en mi una excitación mayor, Matías deja mis labios y baja lentamente a mi cuello, comienza a besarlo, el placer hace aparición en una parte de mi cuerpo produciendo un estremecimiento incontrolable. Mi mente comienza a reproducir uno de aquellos sueños que había tenido en mi habitación, la excitación de la imagen, los besos y caricias de Matías habían causado una erección como nunca antes la había tenido.

Abrí mis ojos, a continuación, Matías metió sus manos dentro de mi franela y me la quito cuidadosamente dejando al descubierto parte de mi cuerpo. Me observo por unos minutos, luego comenzó a besar mi pecho, su mano derecha acariciaba mi espalda suavemente de arriba abajo, mientras que su mano izquierda bajo rápidamente desde mi pecho hasta llegar a mi miembro, su mano comenzó a dar movimientos suaves sobre mi pantalón.

La excitación aumentaba aun mas, descontrolando mis sentidos, tome entre mis brazos a Matías, comienzo a besarlo mientras lo despojaba de su camisa, seguido a esto, recorrí su pecho y abdomen con mis labios para sentir cada parte de su cuerpo, sus gemidos eran un susurro que se perdían con el viento del bosque, sentí su corazón latir fuertemente, su respiración era acelerada, luego me tomo entre sus manos y me dejo caer sobre la verde grama del bosque.

Matías permaneció sobre mí, mientras me besaba realizaba movimientos suaves con su cadera, movimientos suaves que creaban un roce entre nuestros miembros aun cubiertos por nuestros pantalones, Matías baja besando mi cuerpo mientras que sus manos desabrochaban mi pantalón, lo deslizo por mis piernas quitándome al mismo tiempo mis zapatos, besa mis piernas con sus húmedos labios mientras me despoja de mi bóxer. Acaricia mis entrepiernas para continua besándome, luego toma mi miembro con su mano, le da suaves movimientos, poco a poco va rozando su lengua contra él, hasta llevárselo por completo a la boca.

sigur_ros_kiss_gobbledigookAquella nueva sensación recorre todo mi cuerpo, cierro mis ojos y escucho mis propios gemidos suaves, placenteros, causados por el roce de su boca, sentía los movimientos de su lengua, su mano aun permanecía sobre mi miembro al seguir practicando el sexo oral, Matías se quita el resto de su vestimenta, seguido a esto, toma su propio miembro y le da movimientos rápidos.

La excitación domina nuestros cuerpos por lo tanto dejamos que las cosas siguieran fluyendo. Mis manos toman suavemente su cabeza para comienza a darle movimientos más rápidos, mis gemidos aumentan a un sonido más audible. Matías se detuvo, sube hasta llegar a mi rostro, vuelvo a besarlo, lo voy cambiando de posición hasta quedar completamente de espaldas a mí, me puse de lado, mi pecho hizo contacto con su espalda, besaba su cuello, acariciaba su abdomen, Matías tomo nuevamente mi miembro para luego introducirlo dentro de él, comienzo a dar movimientos suaves de adentro hacia afuera con mi cadera, el placer abordo con más fuerza el cuerpo de Matías, a tal punto, que nos sentíamos uno solo.

Los gemidos de Matías eran cada vez más fuertes, el escucharlo causa en mi un aumento de adrenalina haciendo que mis movimientos sean más rápidos, fuertes, baje mi mano a su miembro, comienzo a darle movimientos rápidos mientras seguía penetrándolo. Una nueva sensación comienza aparecer desde mis pies, aquellos movimientos en mis caderas y manos aumentan la velocidad, de mi boca comienzan a salir aquellos gemidos que se unen a los de Matías. Mi cuerpo comienza a contraerse al mismo tiempo que sentía la contracción de mi amigo. Segundos después, aquel espacio se lleno con un gemido al unísono causado por un maravilloso orgasmo.

El éxtasis de mi amigo quedo reflejado sobre la palma de mi mano que aun daba pequeños movimientos suaves. El orgasmo causaba sensaciones que antes no había experimentado.

Esa escena vivida junto a Matías, creo entre nosotros una relación más fuerte. Nos dimos cuenta que la distancia no es un obstáculo, ahora cada vez en nuestras vacaciones nos reencontramos para vivir nuevas experiencias.

Sobre El Autor

Thiago Matteo Martinelli Scala nacio el 13 de Marzo de 1989. Tiene 27 años de edad. Estudiante de la carrera Idiomas Modernos en la ULA Estado Mérida.

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