albert     Hijos míos,  Luis Alberto Contreras Escalona, un joven de 25 años de edad, estudiante de idiomas Modernos en la Universidad de los Andes de Mérida-Venezuela, profesor de Italiano desde el 2013 años y se desempeña como escritor desde los 13 años, residenciado actualmente en Mérida. Él fue uno de los seleccionado para entretenernos por medio de nuestra WEBSITE, en todos los temas de sexualidad que nuestros discípulos estén interesados a leer. Ganador de nuestro concurso “UNAS LINEAS PARA EL MONASTERIO” junto a otros 4 discípulos que se arriesgaron a romper el Tabú.

A continuación, sus líneas ganadoras:

 

Mi Juguete Favorito

     A veces suelen suceder cosas que son verdaderamente excitantes, con solo el hecho de pensar en un juguete sexual que espera ser usado por aquellas personas solitarias. Un juguete que está ahí para cumplir las necesidades de una mujer, un juguete que siempre está dispuesto al servicio del placer, un juguete sexual que se puede convertir en tu amigo, esposo o amante.

     Lo que ahora voy a contarles, es la historia de Lucy, una joven estudiante de la Universidad de los Andes, ella es alta, delgada, cabello castaño y unos ojos grandes y brillantes. Ella jamás en su vida había tenido una experiencia sexual con un chico o con uno de esos juguetes sexuales.

     Todo empezó una noche cuando Lucy había sido invitada a una de las fiestas que hacían sus amigas. Esta vez, era solo una reunión para chicas, donde el tema principal era de juguetes sexuales. Lucy caminaba en dirección a la casa de su mejor amiga Meli. Mientras caminaba, no podía dejar de pensar en aquellas palabras que una vez le había dicho su mejor amiga: “No te preocupes Lucy, pronto encontraras un chico con quien estar y si no llega a suceder, para eso existen los jugueticos”. “¿Usar un juguete?”, pensó Lucy, “Como aquel consolador que tiene Meli en su gaveta”.

     La curiosidad de usar un consolador o unas bolitas vibratorias, la atacaba desde hace varias semanas y ahora se dirigía a una fiesta donde el atractivo principal eran los juguetes sexuales. Al llegar a casa de Meli, toca el timbre y aparece su amiga con un obsequio de bienvenida en sus manos. Meli le entrega el obsequio y la deja entrar. “¿Un consolador?”, se sorprende Lucy.

     Lucy se da cuenta que la decoración de la casa estaba basada en los diferentes juguetes sexuales que existen para el placer de la mujer.

     Meli dio inicio a la reunión con uno de sus famosos bailes eróticos, Lucy observaba detalladamente la perfección de aquel cuerpo. Meli danzaba como una diosa, los movimientos de su amiga producían en ella una extraña sensación, una sensación que poco a poco crecía en ella. La reunión continúo durante la noche, Lucy y sus amigas se sentaron en un gran círculo, cada una de las chicas hablaban abiertamente acerca de sus experiencias sexuales.

     Lucy escuchaba con interés aquellas historias, el sentimiento dentro de ella aumentaba, sentía un enorme calor y su corazón latía más fuerte, sus manos sudaban y se aferraban al consolador. La mente de Lucy comienza a reproducir aquella experiencia que Meli describía, su corazón se acelera aún más y su respiración comienza a descontrolarse, cruza las piernas sin saber de qué forma actuar y se aferra aún más a su juguete.

     Lucy se muerde el labio nerviosamente ya que sus sentidos comienzan a descontrolarse, a tal punto, que la excitación controla su cuerpo. La recreación del acto sexual de Meli con su novio continua reproduciéndose en su cabeza, su respiración, era más entrecortada y no podía dejar de morderse el labio. “¿Lucy te sientes bien?”, le pregunto una de sus amigas. “¡Si, estoy bien!”, responde Lucy con dificultad.

     Lucy tomo su juguete con la mano derecha y lo metió entre sus piernas, poco a poco le daba un movimiento suave para sentir el roce que producía el consolador. Lucy mira a sus amigas y acerca el juguete hacia el medio de sus piernas, disimuladamente trata de darle un movimiento de arriba hacia abajo, un pequeño placer comenzó a sentir en su cuerpo pero sus nervios la obligan a detenerse.

     Lucy se pone de pie y pide pasar al baño, camina en dirección a las escaleras y sube al piso superior de la casa. Abre la primera puerta a mano derecha y entra rápidamente, la habitación era amplia, con una cama al centro, un enorme espejo ubicado en el techo de la habitación. Lucy se acerca a la cama y se deja caer sobre ella dejando su juguete sexual sobre la cama, se refleja en el espejo por unos segundos. Aun con la imagen sexual de su amiga, suavemente comienza a acariciar su cuerpo con sus delicadas manos, el roce de sus dedos sobre su piel aumentan el placer.

     Lentamente desabrocha su blusa, la deja sobre la cama y con suavidad se deshace de su brasear para comenzar a acariciar sus senos tratando de aumentar la excitación y el placer en su cuerpo, desliza sus dedos de arriba abajo por su abdomen, se da cuenta que cerca de sus caderas el grado de excitación es mayor, deja sus delicados dedos acariciar esa zona, luego, Solo deja su mano derecha cerca de sus caderas para continuar con aquellas caricias que la envolvían en un ardiente placer donde su cuerpo realizaba suaves movimientos al sentir aquella maravillosa sensación.

    Con su mano izquierda baja suavemente al broche del pantalón y con un rápido movimiento lo abre, seguidamente lo desliza a través de sus piernas y lo deja caer al suelo. Lleva sus manos dentro de aquella prenda que cubría sus atributos, el movimiento circular de sus dedos le dan una nueva sensación que causa en ella un estremecimiento y a voz de susurro comienza a gemir. Luego se desprende de aquella prenda mientras que su mano derecha toma el obsequio que su amiga le había dado, lo lleva lentamente hacia sus atributos y con suavidad comienza a introducirlo dentro de ella con movimientos lentos y circulares que al rozar con sus paredes vaginales hacían que sus gemidos llenaran la habitación, a tal punto que no lograba controlar aquella sensación producida en su cuerpo. Sentía como aquel objeto dentro de ella penetraba placenteramente a causa de sus movimientos que cada vez iban más rápido.

     No podía detenerse, el placer era tan inmenso que su cuerpo comienza a experimentar la divinidad de un orgasmo verdadero que solo deja pequeñas secuelas de un divino placer.

    Su último gemido fue el más placentero, causando una contracción seguida de un placer majestuoso dejando impregnado en las paredes un éxtasis que jamás había sentido.

   Aquella noche, Lucy dio vida a una de las mejores experiencias, que podía vivir una persona. Su primera experiencia vivida a la mano de un juguete sexual, le dio a conocer partes de su cuerpo que nunca había sentido y esto abría paso a nuevas experiencias.

     Lucy desde ese momento se sintió diferente y de ahí disfruta del pacer tomado de la mano con su mejor amigo incondicional “EL CONSOLADOR SU JUGUETE SEXUAL FAVORITO”.

Encuéntralo por sus Redes sociales como:

Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=100008757033383

Twitter: @luisalbertoco3

Sobre El Autor

Thiago Matteo Martinelli Scala nacio el 13 de Marzo de 1989. Tiene 27 años de edad. Estudiante de la carrera Idiomas Modernos en la ULA Estado Mérida.

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6 Respuestas

  1. nena

    solo hay que saber disfrutar del juguetico! hay tiempo para todo.. y no hay cosa mejor que la piel por mas que duren las baterias! simplemente disfrutar y dejarse llevar..

    Responder
  2. Sergio

    Las mujeres se quejan de que duramos poco, y que quieren si para tener fondo en cualquier deporte hay que practicarlo a diario, no cada año, y mientras estamos de descanso esos consoladores pueden relevarnos, mientras descansamos…. La vida es como el punto G, aprende dónde tocar y tendrás a alguien a tus pies.

    Responder

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