MayeHijos míos, os presento Mayerlin Aray,  ganó el concurso “UNAS LINEAS PARA EL MONASTERIO” junto a 4 jóvenes que se atrevieron a ROMPER EL TABÚ DEL SEXO a través de sus líneas. Ella es estudiante en la Universidad de los andes de Mérida-Venezuela. Fue seleccionada por el DIVINO MIEMBRO para ser una de las columnistas de nuestra página web, y quien, dos veces por mes, estará compartiendo con ustedes diferentes  investigaciones en el ámbito sexual.

Os presento su trabajo Ganador:

Déjale la curiosidad al gato, conoce el Anillo Vibrador.

     Esa tarde en un café una amiga me comentó que aunque estaba satisfecha con su actividad sexual siempre había tenido curiosidad, sabía que había algo más, su cuerpo pedía a gritos experiencias más intensas y placenteras, algunas de aquellas que se quedan en tu memoria para nunca más ser olvidadas… Pero ella no se atrevía, no quería comentar a su pareja que quería ir un poco más allá cuando se trata de sexo, y es cierto, muchas veces nuestros fantasmas morales no nos permiten salir y disfrutar nuestra sexualidad libremente, es necesario tomar un poco de esencia de valentía y amor personal para disfrutar a plenitud todo lo que nuestro cuerpo nos brinda para sentir.

     Esto me hizo pensar en que existen infinitas maneras de empezar a conocer nuestros alcances sexuales, desde posturas, técnicas culturales, juguetes, entre otros. Con estos últimos podemos afincarnos esta vez.

     los juguetes son otro campo al momento del encuentro, nos ofrecen mucho placer, conocimiento de nuestro cuerpo, diversión y  un tipo de conexión especial con la compañía del momento. ¿Es realmente necesario quedarse en la zona de confort sexual y dejar de lado las modernas opciones que existen para aumentar el placer?  Pues, como le comenté a mi amiga: “Sólo se vive una vez” y a pesar de lo que otros puedan decir, el único que disfrutará y llevará esas sensaciones en la memoria eres tú.

     Ya se sabe que en la cama la naturaleza humana es suficiente, a veces los instintos primitivos hacen un buen trabajo, pero sí de experimentar se trata, nunca está de más dejar colgados todos los tabúes y atreverte a hacer y USAR cosas nuevas, y como los juguetes no son sólo para los niños, un buen comienzo de exploración sexual son los anillos vibradores, estos pequeños aparatos son perfectos para iniciar el uso de objetos sexuales ya que actúan como estimulación en pareja.  Se trata de un juguete erótico generalmente hecho de silicona y cuya  forma es un anillo que contiene una bala vibradora.

     Este aro vibrador puede hacer sentir un viaje muy placentero porque  se coloca en la base del pene mientras constriñe el flujo sanguíneo, el  cual aumenta la sensibilidad del hombre y prolonga la erección. La bala vibradora que posee está recubierta por texturas suaves que estimulan el clítoris y produce diversos masajes placenteros a la mujer. Sin duda no hace falta ser adivino para imaginarse una buena sesión de caricias compartidas al lado de este interesante artefacto, caricias vibradoras en los genitales al momento de intimar puede ser tu mejor aliado si lo que quieres es marcar una diferencia en tu pareja.

     Estos pequeños juguetes vibradores al momento de transformarse en masturbador femenino crean una atmosfera alucinante para ellas debido a que existe penetración y estimulación de clítoris al mismo tiempo, es decir, con ambas actividades es mucho más fácil llegar al orgasmo, intensifica el encuentro y puede hacer que aquella mujer tímida se desinhiba, deje los tapujos detrás,  saque su instinto y empiece a sentir más emociones de las que está acostumbrada, además de que tal vez ocurran otras actitudes adicionales gracias al incremento de placer.

     Si lo pensamos bien, los juguetes eróticos son sólo una excusa para estimular aun más los sentidos, al momento del coito son las sensaciones las reinantes, los fluidos se aceleran y el cuerpo gobierna mientras el pensamiento pasa a segundo plano, el anillo vibrador es tu mejor amigo en ese instante, sentirlo en tu cuerpo es un enorme placer al tacto, al gusto y por qué no a los otros sentidos, es un aporte extra a la actividad sexual que incrementa la excitación. Todo aquello que se puede disfrutar a puerta cerrada es un regalo de los dioses, te dan una prueba efímera de que existe el paraíso en la tierra, y de que el mismo cuerpo puede ser tu redentor.

     ¿Qué tan dispuestos estamos a disfrutar al máximo un encuentro sexual? Con la cantidad de elementos que se tienen en la cabeza, el sexo se puede convertir en sólo un compromiso al momento de estar con la pareja, por el cumplimiento del contrato o por compensar una falta. ¿En qué momento se convirtió el sexo en otra de las responsabilidades que se cumplen en la sociedad y dejó de ser la satisfacción humana más agradable? A mi parecer no hay nada más triste que eso, el sexo debe ser un mero ritual siempre opcional de placer y desahogo emocional y corporal, por estas razones se han inventado estos maravillosos artefactos a través de los años, estos agregan los toques picantes y necesarios a las parejas, impiden que la rutina se apodere de la cama.

     Sabiendo esto, que puede impedir la exploración de estos artículos tan nobles, me declaro una total defensora del conocimiento sexual, es responsabilidad de cada quien saber que puede o no disfrutar durante nuestra necesidad corporal preferida, si todo el tema te da curiosidad anímate a probar el anillo vibrador o cualquier otro de los muchos juguetes sexuales que la evolución nos ha brindado para nuestro disfrute, sólo no te quedes sentado pensando en los prejuicios que se puedan haber colado a tu mente mientras todos los demás te podían influenciar.

     En cuestión de sexo se trata de probar cosas nuevas y diferentes que te hagan ganar sabiduría, es de las buenas cosas que se puede aprender en la práctica sin aburrirse, al salir de la rutina creas más lazos con tu pareja, ratos agradables llenos de intensidad que te hacen olvidar al mundo o cualquier crisis que esté pasando en el exterior.  Saber qué te acomoda mejor en cuanto se practica esta danza maravillosa sólo se logra probando, los juguetes sexuales pueden ser como la ropa o accesorios, no todos le sirven a todo el mundo, cada quien tiene su dinámica, su ritmo, y existen cosas que quedan a tu personalidad o no.

     El anillo vibrador podría hacer que tus fluidos aceleren, incrementen y que tu respiración vaya en consonancia con ellos, que las caricias duren más y se sientan más, que los roces sean tan apasionados, que los gemidos no hagan justicia a lo que se siente, que tú y tu pareja no puedan dejar se presenciar la gracia del cuerpo y el regalo que los sentidos les brindan, que simplemente se quieran más y se deseen el doble… O tal vez no pase nada de lo anterior y no les guste,  sólo es cuestión de que pruebes y disfrutes una experiencia diferente a lo que acostumbras, a que explores tus alcances sexuales y lo agregues a tu banco de sensaciones y conocimiento.

     Deshazte de todos aquellos prejuicios que te impiden disfrutarte a plenitud, deja atrás todos los NO rotundos en cuanto al sexo y conversa con tu pareja cómo puedes satisfacer tu curiosidad, ya suficiente tienes con todo lo que debes conllevar a diario ante la sociedad como para cargar con ellos mientras también estés en la cama, el piso, o cualquier otro lugar donde tengas relaciones. Intenta cosas nuevas que te exciten a ti y a tu pareja, que los inviten a siempre querer más, recorran los campos de conocimiento sexual, recuerda que todo es válido bajo las sábanas siempre que lo disfruten los involucrados.

 

Mayerlin Aray

Sobre El Autor

Proveniente de Puerto Ordaz, Edo. Bolívar. Mayerlin, es estudiantes de Artes Visuales en la Universidad de Los Andes. A sus 21 años vive en Mérida - Venezuela y disfruta de la buena lectura, el conocimiento de nuevos lugares y el desarrollo de su expresión gráfica.

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